24 de mayo de 2009

Mary Ann Shadd, editora de prensa

Texto: I. Martínez / I. Morán

Nacida en 1823 en Delaware, la historia de Mary Ann podría haber sido la de cualquier otra chica negra estadounidense de la época. Sin embargo, ella se convirtió en la primera mujer negra y editora de prensa. Precisamente, así se titula el artículo que El nuevo Correo, revista de la UNESCO, publicaba en diciembre de 2004: Mujer, negra y editora de prensa. Una vida sorprendente que merece ser llevada a este blog.

Sus padres, líderes de reconocido prestigio entre los negros por su lucha abolicionista, marcaron de por vida la existencia de la mayor de sus trece hijos, Mary Ann Shadd. Consciente del tremendismo de la esclavitud de la comunidad negra estadounidense, pese a haber nacido en libertad, Mary Ann abriría una escuela para niños negros en Pennsylvania en 1840. Por sus calles predicaría contra quienes se aprovechaban de ser libertos y enseñaría a los esclavos a tener confianza en ellos mismos.

En 1850 sufrió el primer mazazo: la Ley de Esclavos Fugitivos -aprobada en ese mismo año por el Congreso de los Estados Unidos- haría que ella y su hermano Isaac emigraran a Canadá, al igual que otros muchos negros ante la amenaza de ser capturados por los blancos por la mera sospecha de ser fugitivos. Se estima que durante el “ferrocarril clandestino”, como se denominó a este movimiento migratorio, unos veinte mil negros encontraron asilo en Canadá. En esa tierra fue donde empezó a gestarse la carrera de periodista de Mary Ann.

Henry y Mary Bibb, fundadores de La voz del fugitivo, el primer periódico negro de Canadá, invitaron a Mary Ann a sumarse a su plantilla. En 1852 publicaría el alegato A plea for emigration (Ruego por la emigración) el cual le acarrearía tantos detractores como seguidores. Debido a este panfleto, Mary Ann pierde su puesto de maestra, es entonces cuando decide crear su propio semanario para propagar sus ideas, convirtiéndose así, no sólo en la primera mujer negra periodista, si no la primera mujer fundadora de un órgano de prensa. Con ayuda del abolicionista Samuel Ringgold W. ve la luz la primera edición del semanario Provincial Freeman. Era un 24 de marzo de 1853. Ringgold tan sólo puso su nombre en el periódico pero era Mary Ann la que en realidad desarrollaba toda la labor dentro de la publicación. Un año después, el Freeman se convierte en diario bajo el lema Self-Reliance is the True Road to Independence, (La confianza en un mismo es el camino a la independencia).

En 1860, el Freeman dejó de publicarse, ya que sólo era leído por una minoría culta, además, la empresa formada por Mary Ann, William P. Newman (editor de la publicación en Chatham, Canadá) y su marido Thomas F. Cary se había debilitado por completo. Junto a los periódicos de Frederick Douglas, el Freeman fue uno de los pocos diarios pertenecientes a editores de prensa negros.

Sin embargo, Mary Ann no sólo fue pionera en el periodismo y en la edición de prensa. Como mujer negra también fue la primera en servir en la Oficina de Reclutamiento para la Unión Armada -reclutando soldados negros durante la Guerra de Secesión- y una de las primeras abogadas de Washigton. Asimismo, luchó por conseguir el derecho a voto femenino y fue una de las pocas mujeres a las que se dejó votar en las elecciones federales. Murió en 1893 y póstumamente, Canadá le concedió la distinción de “Personaje histórico de Importancia Nacional”.


Más información sobre Mary Ann aquí

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